GASPACHO DE CEREZAS CON VIRUTAS DE BACALAO AHUMADO
Frescura veraniega con un delicado contraste de mar.
Este gazpacho de cerezas es una propuesta refrescante, ligera y original, ideal para los meses de calor. El dulzor y la acidez de la cereza combinan a la perfección con el toque salino y ahumado del bacalao, creando un entrante elegante, equilibrado y lleno de sabor mediterráneo.
500 g de cerezas maduras
250 g de tomates maduros
1/2 pimiento rojo
1/2 pepino
1 grano pequeño de ajo
40 g de miga de pan
30 ml de vinagre de Jerez
60 ml de aceite de oliva virgen extra
100 ml de agua fría
Sal y pimienta negra
120 g de bacalao ahumado
Brotes tiernos para decorar
Algunas cerazs extra para acabar el plato
Preparar las cerezas: Lava las cerezas, retírales el hueso y reserva algunas para decorar el plato al final.
Preparar las verduras: Lava los tomates, el pimiento y el pepino. Pela el pepino si lo prefieres y córtalo todo en trozos.
Triturar la base: Pon en un recipiente las cerezas, los tomates, el pimiento, el pepino, el ajo y la miga de pan. Tritúralo todo hasta obtener una mezcla fina.
Aliñar el gaspacho: Añade el vinagre, el aceite de oliva, el agua fría, la sal y la pimienta. Vuelve a triturar hasta obtener una textura suave y homogénea.
Colar y enfriar: Si deseas una textura más fina, pasa el gazpacho por un colador chino. Déjalo enfriar en la nevera durante al menos 2 horas.
Preparar el bacalao: Corta o separa el bacalao ahumado en virutas finas o pequeñas láminas.
Emplatar: Sirve el gazpacho bien frío en platos hondos o cuencos. Reparte por encima las virutas de bacalao ahumado.
Decorar: Añade algunas mitades de cereza, unos brotes tiernos y un fino hilo de aceite de oliva virgen extra.
Servir: Sirve inmediatamente como un entrante fresco y elegante.