BACALAO GRATINADO CON ALIOLI SUAVE DE MIEL
Una receta clásica reinterpretada con un toque fino y elegante.
El bacalao gratinado con alioli suave de miel es una propuesta que combina la cocina tradicional con una presentación cuidada y actual. El bacalao, ligeramente rebozado y frito para que quede meloso por dentro y dorado por fuera, se cubre con un alioli suave y se gratina hasta conseguir una textura cremosa y ligeramente tostada. El acabado con un toque de aceite con miel aporta brillo y equilibrio, sin dominar el sabor del pescado.
4 lomos de bacalao desalado
Harina (para enharinar ligeramente)
Aceite de oliva virgen extra
Sal (si es necesario)
Romero fresco (para decorar)
Para el alioli suave de miel:
1 huevo
1 diente de ajo pequeño
200 ml de aceite suave
1 cucharadita de miel
Unas gotas de zumo de limón (opcional)
Preparar el bacalao: Seca bien los lomos de bacalao con papel de cocina. Enharínalos ligeramente, sacudiendo el exceso de harina.
Freír el bacalao: Calienta aceite de oliva en una sartén y fríe los lomos a fuego medio hasta que queden dorados por fuera pero aún melosos por dentro. Retíralos y déjalos escurrir sobre papel absorbente.
Preparar el alioli suave de miel: Coloca en el vaso de la batidora el huevo, el diente de ajo, el aceite, la miel y unas gotas de limón. Tritura sin mover hasta que emulsione y después termina de ligar suavemente.
Gratinar: Coloca los lomos de bacalao en una bandeja de horno. Cúbrelos con una capa generosa de alioli suave de miel. Gratínalos en el horno hasta que el alioli quede ligeramente dorado en la superficie.
Servir: Sirve el bacalao gratinado inmediatamente, con un poco de romero fresco al lado y un ligero hilo de aceite para terminar.